¿Por qué se pide ayuno?
La ecografía abdominal evalúa hígado, vesícula biliar, páncreas, bazo y riñones. De todos estos, la vesícula biliar es la más sensible a la comida: cuando comes, la vesícula se contrae para liberar bilis y digerir la grasa, y una vesícula contraída es muy difícil de evaluar bien — no se ven claramente sus paredes ni se pueden descartar cálculos pequeños.
Por eso se pide ayuno: para llegar con la vesícula llena y distendida, lista para revisarse con claridad.
¿Cuántas horas exactas?
Mínimo 6 horas sin comer. Puedes tomar agua con normalidad durante ese tiempo — el ayuno es de alimentos, no de líquidos. La forma más simple de cumplirlo es agendar tu hora en la mañana y no desayunar, o ayunar desde después de la cena la noche anterior.
Te recomendamos además evitar comidas grasas o muy abundantes la noche anterior al examen, ya que pueden dejar la vesícula más lenta para vaciarse al día siguiente.
¿Puedo tomar mis medicamentos?
Sí. Si tomas medicamentos para hipertensión, hipotiroidismo u otra condición crónica, puedes tomarlos con un sorbo de agua aunque estés en ayunas — no es necesario suspenderlos. La excepción son los hipoglicemiantes orales (como la metformina), que conviene conversar con tu médico si tu ayuno se extiende más de lo habitual.
¿Qué pasa si no alcancé a ayunar?
Si comiste antes de las 6 horas requeridas, lo más probable es que la vesícula no se pueda evaluar correctamente y tengamos que reagendar tu ecografía para otro día. Si esto te pasa, escríbenos apenas lo notes — a veces es mejor reagendar de inmediato que llegar a la cita y perder el cupo.
Resumen rápido
- Ayuno de al menos 6 horas antes del examen
- Puedes tomar agua con normalidad
- Puedes tomar tus medicamentos habituales
- Evita comidas grasas la noche anterior
Si tu médico te indicó una ecografía abdominal combinada con otro examen (por ejemplo, renal y vesical), la preparación puede variar. Puedes revisar el detalle en nuestra guía completa de preparación por tipo de examen.